La visita volvió a amenazar a los 22' y a los 24'. En la inicial de ese segmento, la más peligrosa, Ayrton Costa perdió con Jhon Córdoba, quien le dio con potencia para exigir la respuesta de Marchesín, que la alcanzó a sacar con la pierna derecha. Después, Luna volvió a aparecer por izquierda y Lautaro Di Lollo le cerró el camino, mientras la Gloria reclamaba un supuesto penal.
En un partido que se hizo vertiginoso, el toque de calidad de Aranda marcó la distinción. A los 25', el pibe vio a Merentiel y se la dejó servida en el área. detrás de la línea defensiva. La Bestia la controló con derecha y quiso definir con izquierda, pero Roffo, que salió a toda velocidad, le achicó todos los espacios con su cuerpo.
Los reflejos de Roffo, que cortó dos centros venenosos, fueron alimentando la confianza del arquero albirrojo, que apagó el peligro cuando Milton Delgado buscó de madia distancia, fuera del área.
A los 35', Leandro Paredes colocó un pase exquisito que Merentiel, de frente al arco, tomó de volea. Sin embargo, el fortísimo derechazo de la Bestia se fue apenas alto.
Más allá de que las mejores situaciones favorecían al equipo azul y oro, Instituto nunca dejó de inquietar ni de buscar sus chances, especialmente por los extremos.
La insistencia estuvo a punto de tener su premio a los 40'. Una pelota cruzada quedó en poder de Gastón Lodico, quien, dentro del área, la picó al segundo palo. Allí apareció Fernando Alarcón, arrojándose de lleno. No obstante, su pie no logró impulsar la pelota, a centímetros de la línea de gol, sino que la tocó con tal imprecisión que el balón cruzó el arco de punta a punta hasta que llegó el rechazo del Xeneize.
Boca marcó la diferencia en el complementoEl inicio de la segunda mitad fue frenético. Luna se escapó por izquierda y lanzó un centro que Córdoba buscaba y la defensa alcanzó a sacar con lo justo. De allí nació una contra que, en 30 segundos de juego, sacudió el arco de Instituto.
Bareiro tocó al centro y Aranda, que pasaba, la alargó para Merentiel, quien remató sin potencia una pelota que se estrelló contra la base del poste derecho de Roffo.
El otro parante se lo negó poco después a Bareiro. Ander Herrera lanzó el centro y el paraguayo cabeceó en el corazón del área. La pelota picó y dio en el palo izquierdo de Instituto.
Boca abrió el marcador con un golazo Tomás Aranda. A los 5' de la segunda mitad, Merentiel se la tocó al pibe en una oreja del área grande. El talentoso y creativo número 36 amagó, quebró la cintura y desairó a Gustavo Abregú, para ponerla con mucha "rosca" en el segundo palo de Roffo.
La Gloria tuvo una oportunidad casi inmejorable, pero Marchesín volvió a salvar su arco con una pelota que le dio en una mano y en un taco antes de salir al córner. Un tiro libre muy ofensivo derivó en un cabezazo que posteriormente pegó entre un defensor de Boca y Alarcón, que trataba de arrimar peligro. El rebote se la dejó servida a la zurda de Agustín Massaccesi, quien buscó cruzarla y estuvo a milímetros de igualar el marcador.
A los 16', después de una larguísima intervención del VAR que le agregó suspenso a una jugada que el árbitro había considerado fuera de juego, Boca se puso 2-0.
El gol había ocurrido a los 11', cuando Bareiro, con alma de goleador, aprovechó una serie de rebotes en el área chica y le dio un tremendo zurdazo que venció a Roffo y le dio aire al equipo dirigido por Claudio Ubeda.
Los cordobeses habían acortado a los 31' de la segunda mitad, con un golazo de Lázaro tras una pifia de Costa. Sin embargo, la revisión del VAR estableció un fuera de juego previo de Matías Tissera.
A los 35', Jhon Córdoba le pegó con el pie abierto desde fuera del área y Marchesín la sacó con mucho esfuerzo. Tanto esfuerzo que tuvo que pedir el cambio, ya que venía sentido por una molestia muscular y en esa volada cruzó el límite aconsejable. Por ello, Ubeda puso a Leandro Brey en su reemplazo.
Aun en desventaja, y en principio sin tiempo para darlo vuelta, Instituto siguió buscando hasta el final. Un derechazo de Matías Tissera, sobre el cierre de los 90’, se fue ligeramente desviado. Y una incursión de Giuliano Cerato por derecha, a los 95’, culminó con un derechazo que sacudió la parte externa de la red del arco local.
El gol de Aranda, un pibe que seguramente no se olvidará de esta noche, le abrió el camino a Boca. Y el Xeneize, que jugó con los dientes apretados, se fue con una mueca de satisfacción. Sigue invicto como local en el Apertura y por momentos siente que el equipo está creciendo. Y todo eso ocurre en la cuenta regresiva para su ansiado debut en la CONMEBOL Libertadores 2026.
ESPN