El logro se debe al trabajo conjunto entre el Gobierno de Corrientes, la Administración de Parques Nacionales, la Fundación Rewilding Argentina y Tompkins Conservation, sumado al aporte de especialistas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
La iniciativa comenzó en 2012 con la creación del Centro de Reintroducción del Yaguareté en la isla San Alonso, dentro del Parque Iberá, apoyándose en la llegada de ejemplares donados por distintos países para conformar la base poblacional. A partir de 2021, los primeros animales fueron liberados, lo que permitió alcanzar la cantidad actual de individuos libres y en pleno aumento.
De esta manera, el territorio correntino pasó de no tener ejemplares de yaguareté en estado silvestre a concentrar cerca del 10% del total nacional, situándose como la provincia con mayor cantidad de estos felinos en la región chaqueña argentina.