A su vez, ponderó la fórmula que tiene el producto fabricado en Corrientes, ya que sigue la línea de los Quimiotipos 3 que son los aceites ricos en CBD, Full Spectrum, que sirven para epilepsia refractaria y otras patologías y tiene una potencia antinflamatoria y analgésica efectiva.
Andersson subrayó las bondades del cannabis medicinal como el que hoy se fabrica en Corrientes, ya que muchos pacientes no suelen encontrar una solución completa con las alternativas terapéuticas clásicas. “Alguien que padece una epilepsia refractaria y que ha mejorado con la medicina tradicional, pero aún tiene problemas o bien sufre algún tipo de dolor, cuando no se logra un control completo, en muchas ocasiones agregar la terapia cannábica con determinadas fórmulas mejora la calidad de vida de los pacientes”, señaló.
Al proseguir con sus explicaciones, afirmó que en el mundo del cannabis medicinal el tipo de fórmulas que se usan la mayor parte son bajas en THC, que poseen restos de los cannabinoides y al referirse a la planta propiamente dicha del cannabis medicinal, comentó que la misma tiene 560 sustancias químicas distintas y el THC es una sola. “Tenemos el cannabidiol (CBD) que se autorizó en el 2018 por parte de la FDA Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para epilepsia refractaria”, especificó y precisó que el mismo “no tiene efectos psicoactivos y no genera adicción, es un producto al día de hoy ya desarrollado en su camino terapéutico y médico”, a lo que agregó: “tenemos cientos de cannabinoides que se están empezando a usar para otras patologías”.
Cabe destacarse que Corrientes dio un paso clave en su política sanitaria y productiva al oficializar la comercialización del aceite de cannabis medicinal en farmacias.
Así, el medicamento dejará de ser exclusivo del ámbito hospitalario y estará disponible para la población general a partir de mayo, ampliando el acceso a pacientes que no están dentro del sistema público.