El concierto está pensado como una experiencia participativa: al tratarse de canciones profundamente instaladas en la memoria colectiva, el público no solo escuchará, sino que también será protagonista, acompañando cada interpretación con su voz y su emoción.
Con su estilo apasionado y su impronta lírica, Emilio Aguilera propone un recorrido musical donde el amor es el hilo conductor y la mujer, la musa eterna. Una noche para cantar, recordar y celebrar juntos.